Poder para disfrutar de la vida

InicioInformación importante sobre seguridad

Guía rápida para el inicio del tratamiento

ImprimirTamaño del textoPequeñoMedianoGrande

El siguiente material sobre la depresión y la ansiedad se puede guardar e imprimir para referencia futura. Puede utilizarlo usted mismo o facilitárselo a los familiares o amigos que estén interesados en aprender sobre su enfermedad.


Siga estas sugerencias para lograr un buen comienzo en el tratamiento con Lexapro:

Tratamiento con Lexapro

  • Tome Lexapro una vez al día, según las indicaciones de su profesional de la salud.
  • Lexapro puede tomarse con o sin comida, por la mañana o por la noche.
  • Puede tomar Lexapro junto con la mayoría de los medicamentos comúnmente recetados.*
  • Recuerde reponer su medicamento con anticipación para evitar perder una dosis.
  • Como con muchos otros medicamentos, debe evitar tomar bebidas alcohólicas durante el tratamiento con Lexapro.
  • Informe a su médico si queda o planea quedar embarazada, o si está amamantando durante el tratamiento con Lexapro.
  • Si olvida tomar una dosis de Lexapro, tómela el mismo día ni bien se acuerde y luego llame a su profesional de la salud para obtener más información. Al día siguiente, retome su cronograma habitual de dosis. No duplique la dosis diaria para compensar la dosis olvidada. Consulte a su profesional de la salud si tiene alguna duda sobre la dosificación.


Qué se puede esperar

  • En estudios clínicos, muchos pacientes tratados con Lexapro comenzaron a sentirse mejor después de 1 o 2 semanas, aunque el efecto completo puede tardar de 4 a 6 semanas.1,2 Debe seguir con las consultas a su profesional de la salud e informarle de su evolución.
  • Aunque comience a sentirse mejor, continúe el tratamiento con Lexapro hasta que su profesional de la salud se lo indique. De lo contrario, sus síntomas pueden regresar o empeorar. Es posible que su profesional de la salud le indique que continúe el tratamiento con Lexapro aunque se sienta mejor.
  • Siga las indicaciones de su profesional de la salud con respecto a los cambios en el estilo de vida y otras terapias alternativas a fin de obtener el beneficio completo del tratamiento.


Efectos secundarios

  • La mayoría de las personas tolera bien Lexapro. Los efectos secundarios de Lexapro más informados son náuseas, insomnio, problemas en la eyaculación, somnolencia, aumento de la sudoración, fatiga, disminución de la libido y anorgasmia.3,4 La mayoría de los efectos secundarios de los pacientes que toman Lexapro son leves a moderados y desaparecen con el tratamiento continuo.
  • Los estudios demuestran que los pacientes, por lo general, no dejan el tratamiento con Lexapro debido a los efectos secundarios.1-3


Importante: Si alguna vez tiene efectos secundarios que lo obliguen a dejar de tomar Lexapro, asegúrese de consultar a su profesional de la salud. Consulte siempre a su médico antes de dejar de tomar cualquier medicamento de venta con receta.

*Los eventos adversos más comunes registrados con Lexapro en comparación con el placebo (aproximadamente un 5% o más y aproximadamente 2 veces el placebo) fueron náuseas, insomnio, trastornos en la eyaculación, somnolencia, aumento de la sudoración, fatiga, disminución de la libido y anorgasmia. Lexapro está contraindicado en pacientes que toman inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) o en pacientes con hipersensibilidad al oxalato de escitalopram o a cualquiera de los componentes de Lexapro. Lexapro está contraindicado en pacientes que toman pimozida (consulte INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS, Pimozida y Celexa).

Al igual que con otros inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), se recomienda precaución al administrar antidepresivos tricíclicos (ATC) junto con Lexapro. Del mismo modo que con otros medicamentos psicotrópicos que interfieren en la recaptación de serotonina, debe informarse a los pacientes acerca del elevado riesgo de sangrado asociado al uso concomitante de Lexapro con los AINE, la aspirina u otros medicamentos que afectan la coagulación.

En los pacientes con trastornos depresivos graves, ya sean niños o adultos, la depresión puede empeorar y/o pueden surgir ideas y comportamientos suicidas (tendencia al suicidio), independientemente de si están tomando o no medicamentos antidepresivos. Este riesgo puede persistir hasta que se produzca una remisión significativa. Si bien no se ha asignado un papel etiológico a los antidepresivos en la provocación de tales comportamientos, los pacientes en tratamiento con antidepresivos deben ser sometidos a una rigurosa observación para evitar el empeoramiento clínico y tendencias suicidas, especialmente al comenzar el tratamiento con medicamentos o al cambiar la dosis, ya sea para aumentarla o disminuirla.


Volver al inicio >>