¿Cómo debo tomar Lexapro?
Para obtener mejores resultados, debe
tomar Lexapro una vez al día, todos los
días, con o sin comida. Además, recuerde
reponer su medicamento con anticipación
para no perder una dosis.
¿Cuáles son los efectos
secundarios de Lexapro?
La mayoría de las personas tolera bien
Lexapro. Pero, como sucede con todos los
ISRS, se han informado efectos secundarios
durante el tratamiento. La mayoría de los
efectos secundarios son leves y temporales
y, por lo general, no impiden que continúe
con el tratamiento. Los efectos secundarios
más frecuentes de Lexapro son náuseas,
insomnio, efectos secundarios sexuales,
somnolencia, aumento de la sudoración
y cansancio. Con Lexapro, ya no se
sentirá tenso o nervioso, como antes
del tratamiento. Además, los estudios
muestran que Lexapro no causa cambios
clínicamente importantes en el peso,
en comparación con los pacientes que
toman placebo.
Si presenta efectos secundarios durante el
tratamiento con Lexapro, asegúrese de hablar
con su médico de inmediato. Puede ser que sólo
se requiera un simple ajuste de la dosis.
¿Lexapro afectará a otros
medicamentos que tomo?
Lexapro no requiere ajustes de la dosis
cuando se toma junto con la mayoría de los demás
medicamentos. La excepción es otra familia de
antidepresivos denominados inhibidores de la
monoamino oxidasa (IMAO).* Lexapro y los
IMAO no deben tomarse al mismo tiempo, ni
con un intervalo menor de 14 días entre ellos.
Además, no debe tomar Lexapro si está
tomando pimozida. Se recomienda tener
precaución al administrar Lexapro junto
con cualquier medicamento de la clase
de antidepresivos tricíclicos.
Asimismo, al igual que ocurre con otros
medicamentos ISRS, el uso concomitante
de Lexapro con los AINE, la aspirina u otros
medicamentos que afectan la coagulación
puede aumentar el riesgo de sangrado en
algunos pacientes.
Antes de comenzar a tomar Lexapro, asegúrese
de informarle a su médico si está tomando otros
medicamentos, incluidos los medicamentos de venta
sin receta, las hierbas medicinales, los suplementos
nutricionales, etc.
*Ciertos medicamentos para la
depresión, trastornos psiquiátricos
o emotivos, o la enfermedad de Parkinson.
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